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Entre plato y plato

Juegos y actividades y otras

Barcelona

PRECIO:
20€

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En Semproniana están contentos de decir que en su compromiso con la restauración también hay actividades de carácter social como modo de perpetuar la cultura gastronómica.

Sus talleres de cocina infantil para niños de entre 4 y 10 años, conocidos como Patacutxi, están en funcionamiento desde hace 13 años. ¿Cuál es la clave del éxito? Seguramente mucha dedicación con el arte de la cocina, gran variedad en su repertorio de recetas, y un afán extraordinario por educar jugando, el mejor modo de aprender.

Patacuchi es originalmente el nombre de un tipo de pasta italiana hecha de harina de garbanzo. Se usa habitualmente para que los niños coman legumbres sin darse cuenta. En Semproniana han empleado el término como nombre debido a su misión de introducir en la percepción culinaria de los niños la apreciación por aquellos platos que a menudo no les gustan.

Todos los sábados durante el periodo escolar es posible acceder al taller entre las 13'30 y las 15'30h. Se recomienda reservar previamente a causa del número limitado de plazas, ya que el máximo es de 15 niños por taller.

¿CÓMO FUNCIONA?

Las familias son recibidas a las 13'30h. Los adultos se sientan a la mesa mientras los niños se dirigen al taller donde cocinarán. Cada niño usará el atuendo necesario para cocinar adecuadamente, usando un delantal, un trapo de cocinero, y un gorro de papel con su nombre escrito. El trato será con ellos siempre personal.

A continuación, se presentan los ingredientes. Se observen, se tocan, se huelen, es imprescindible entender con qué materiales trabajamos. Entonces se empieza a cocinar, formando grupos de 5 niños como máximo, y se desarrolla la receta pasito a pasito, intentando entender el valor de todos los detalles. Los niños nunca tocarán los fogones. No es necesario. En el taller lo dejan todo preparado para que la comida sólo se tenga que cocer o hornear.

Mientras los platos de los niños de cocinan, esta vez sí, en la cocina del restaurante y con manos profesionales, se les sirve la comida. Siempre hay platos que los niños disfrutan, como hamburguesa, sopa de letras, pasta, patatas fritas; pero con una singularidad. Los platos también contienen ingredientes que los niños usualmente rechazan: verduras, pescado, legumbres… Todo disfrazado preparado de modo que los niños casi siempre acaban confesando que sí que les ha gustado.

Acabada la comida, los niños empaquetan su creación culinaria y obsequian a sus familiares con ella, a modo de regalo.

 

 

 

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