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Polos veraniegos caseros

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Este verano, como todos, ¡va de helados! Por ello nos hemos puesto el gorro de pinche de cocina y nos hemos decidido a aprender cómo hacerlos nosotros mismos. ¿Queréis probar?

Nos hemos encontrado con una estupenda receta de helados propuesta por María Lunarillos, una tienda online de repostería y cocina; en la que además de ofrecernos una amplia gama de productos especializados, nos ofrecen un montón de ideas y recetas bien documentadas para que nos pongamos manos a la obra. Miriam ha sido la cocinera ejemplo que nos ha ayudado un montón con sus consejos y explicaciones, y gracias a ella hemos aprendido una divertida receta para realizar en casa.

Podéis hacer estos helados recubiertos en un baño de chocolate, en forma de bombón helado, o bien como polos cremosos sin necesidad de cobertura. Aquí os explicamos pasito a pasito cómo hacerlos.

Ingredientes

Base de vainilla o chocolate
350 ml de leche entera
250 ml de nata líquida 35% de grasa
100 ml de leche evaporada
110 g de azúcar (+ 20 g de más para la base de choco)
Una pizca de sal
Una vaina de vainilla o una cucharadita de extracto (+ 40 g de cacao en polvo para la base de choco)
Tres cucharaditas de Maizena

Baño exterior de chocolate

250 g de cobertura de chocolate negro (o con leche, o blanco)
Dos cucharaditas de manteca de cacao

Preparación

1. Disolvemos la maicena en 60 ml del total de leche fría, removiendo con una cucharilla. Calentamos en un cazo el resto de los ingredientes: leche, nata, azúcar, sal y las semillas o extracto de vainilla. Añadimos la mezcla de maicena. Si queréis hacer los polos de chocolate, agregáis también el cacao en polvo. Llevamos la mezcla a ebullición, y bajamos el fuego al mínimo dejando que hierva dos minutos mientras removemos con una cuchara de madera sin parar. Dejamos enfriar por completo.

2. Si queremos hacer los helados cubiertos de chocolate una de las técnicas es bañar el molde primero. Para ello atemperamos unos 125 g del chocolate y una cucharadita de manteca de cacao, y bañamos los moldes ayudándonos con un pincel de silicona o bien poniendo una buena cantidad y moviendo los moldes en todas direcciones. Metemos los moldes en la nevera para enfriar la cobertura.

3. Una vez fría la mezcla la pasamos por la batidora para eliminar posibles grumos o la piel que se nos hayan formado. Si nos han quedado burbujas, dejar reposar un poco; y a continuación verter la mezcla en los moldes. Si no tenemos moldes de silicona, podemos ser creativos y emplear otros envases más caseros. Por ejemplo envases de yoghurt.

4. Colocamos los palitos de helado adheridos a la mezcla para dejar la forma lista, y dejamos los polos en el congelador un mínimo de 4 horas.

5. Para la opción con cobertura de chocolate, es necesario dejar un pequeño margen con el borde superior del molde al verter la mezcla. De este modo, ahora que los polos están helados, podemos verter el chocolate que cierra la "tapa" del polo.

6. Vertemos el chocolate nuevamente atemperado sobre los polos, de uno en uno, y ayudándonos de una espátula para alisar la superficie de la cobertura. Metemos los helados de nuevo en el congelador

7. Cuando los helados están bien sólidos, los podemos desmoldar. Si nuestros moldes son de silicona saldrán casi solos. Pero si son rígidos, puede ser conveniente ponerlos en agua tibia dos segundos para despegarlos.

8. Este paso una segunda técnica para darles a los polos la cobertura de chocolate. Si hemos hecho polos sin cobertura, esta técnica nos permite bañarlos en chocolate más adelante, de modo que se puede hacer en otro momento. Para ello atemperamos el chocolate a 29-30º y lo colocamos en un recipiente en el que el helado quepa completamente. Metemos el helado en el recipiente para bañarlo, y al sacarlo lo dejamos escurrir para que pierda el exceso de chocolate. Entonces giramos el polo y lo mantenemos hacia arriba entre 30 seg y un minuto. La Cobertura pasa de estar brillante a mate, señal de que se ha solidificado.

¡Listo! Ahora podemos disfrutar de los polos, o bien guardarlos en el congelador para otra ocasión.

¿Os ha gustado? Pues ya no tenéis excusa! Probadlo vosotros mismos en casa con los niños, se lo pasarán bomba.

¿Qué te ha parecido? Puntúalo aquí.